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Las baldosas
pueden colocarse sobre un radier, losa
o un terreno con estabilizado compactado,
en ambos casos se instalarán
perfectamente alineadas y niveladas
y en los casos que sea necesario, con
la pendiente adecuada, de acuerdo a
los planos o indicaciones de la obra.
Es importante destacar, que durante
el proceso de colocación la baldosa
no puede pisarse por ningún motivo
ni permitir que las junturas se llenen
de tierra, arena o cualquier material
granular. |
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| INSTALACIÓN
SOBRE BASE ESTABILIZADO COMPACTADO |
El tratamiento
del terreno dependerá de la calidad
del suelo existente, definidas por ensayos
de densidades en laboratorio y por el
destino que tendrán los pavimentos
como uso definitivo (tránsito
peatonal, tránsito de vehículos
u otro)
El proceso se basa en rebajar capa superficial,
que consiste en un relleno vegetal y
reemplazarlo por 15 o 20 cm. de estabilizado
(mezcla compensada de piedras de tamaño
máximo entre 1” y 2”
y tierra que se adquiere en plantas
seleccionadoras de áridos) .
El estabilizado debe colocarse por capas
no superiores a 10 cm. de espesor y
compactarse mecánicamente a través
de rodillos vibratorios o placas compactadoras,
agregando agua a la superficie sin llegar
al grado de saturación de ésta.
Una vez obtenidas las exigencias de
compactación que, dependiendo
de la envergadura de la obra, se comprueban
a través de ensayos de laboratorio,
se está en condiciones de colocar
las baldosas.
Es recomendable colocar sobre la superficie
compactada, una capa de gravilla chancada
de 5 cm de altura con tamaño
máximo ¾”, la que
tiene dos funciones:
Sirve para evitar que el terreno absorba
humedad del mortero de pega y a su vez,
hace barrera, para evitar que posteriormente
suba la humedad hacia la superficie
por el efecto de capilaridad.
Ayuda a rectificar los niveles sobre
la base que se va a trabajar. |
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